| | Esta casa contemporánea reinterpreta el pórtico palladiano, típico de las casonas barranquilleras del barrio el Prado. El pórtico de triple altura se abre a los campos de golf del Caujaral y se entrelaza con diversos espacios de transición entre el espacio exterior y el interior, manejados con persianas fijas y pérgolas que producen sombras y protegen el interior de la brillante iluminación caribe. Se accede a la casa por la fachada oeste, hermética para protergerse del sol de la tarde.
En el nivel de acceso se encuentran localizados el salón a doble altura el cual se prolonga al pórtico exterior, el cual esta flanqueado por un estudio y al otro extremo por el comedor integrado a la cocina. Las alcobas se encuentran en el nivel superior a lado y lado del salón y unidos por un puente con estructura metálica y piso en madera. Un pequeño apartamento para el servicio domestico se encuentra ubicado bajo el comedor.
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